Relación romántica/sexual deliberadamente sin definir, sin etiqueta ni compromiso acordado.
Una situationship es lo que pasa cuando dos personas montan la rutina de una relación sin llegar a decir nunca que están en una. Os escribís cada día, dormís juntos, te presenta a algún amigo suelto — pero nadie ha dicho la palabra "pareja" ni se ha comprometido a nada más allá de este finde. Vive en el hueco entre un rollo y una pareja, y ahí se queda, a veces durante años.
El malentendido típico es pensar que una situationship es solo una relación en pañales a la que aún no le han puesto nombre — un "talking stage" con más recorrido. A veces lo es. Pero la versión honesta es que la ambigüedad suele ser el punto, no un accidente: una de las dos personas (o las dos) se queda con la comodidad de la intimidad mientras deja la puerta de salida abierta. La falta de etiqueta no es neutral — normalmente protege a quien quiere comprometerse menos.
Donde de verdad duele es en la asimetría. Una situationship va de lujo cuando las dos personas quieren de verdad lo mismo, esa cosa sin definir. Se vuelve tóxica cuando una espera en silencio a que "se haga oficial" y lee cada plan cancelado como una señal. La pista no es cuánto os veis — es qué pasa cuando pides definirlo. Una respuesta de verdad mueve las cosas hacia delante; una evasiva ya es la respuesta. El invento existe desde hace siglos; lo nuevo es que la era de las dating apps ha convertido el vínculo de bajo compromiso y alta disponibilidad en la opción por defecto.